Por Victor Alejandro Alvarez Serrano
CAPÍTULO 1
Identidad – Nación y Emigración
“…Tun tun
¿Quien es?
Soy emigración
Escudándome de exilio
Abre que traigo tormentas…”
Buena Fe
1.1 Migración Internacional: Emigración – Inmigración
Las corrientes migratorias son el resultado de diversos factores que le dan dinamismo al fenómeno de la migración internacional. Las desigualdades de las economías nacionales, que originan condiciones de pobreza, la falta de oportunidades laborales junto a la existencia de conflictos armados y desastres naturales, han estimulado el ir y venir de los seres humanos por el mundo.
Las primeras migraciones humanas se sitúan probablemente en el período Neolítico. Con posterioridad se dieron otros movimientos en el actual continente europeo. La migración del hombre hacia el Nuevo Mundo también es contradictoria respecto al período en que ocurrió como a sus rutas. Como vemos hay numerosas hipótesis en lo referente a las migraciones primitivas. Según estudios precedentes la tesis más aceptada es que las primeras migraciones del hombre tuvieron lugar por el estrecho de Behring, sin embargo la conjetura más sostenida es que hubo varías etapas de migración, y que estos mismos migrantes se extendieron por las costas del Pacífico hacia Nuevo México y Arizona hasta llegar a las planicies del Centro de México, otros grupos continuaron bordeando esta misma costa hasta el Golfo de Panamá dejando asentamientos a su paso. Estos se extendieron hacia la América del Sur por diferentes vías y tuvieron desplazamientos hacia las Antillas, principalmente desde la costa continental del Caribe.
En el continente asiático también hay diversas teorías: una, de tribus procedentes de los Urales que se desplazaron hacia el norte de Rusia, mientras que otras emplazadas en las zonas del Valle del Amur y Manchuria se extendieron a través del río Amarillo en China, moviéndose hacia el norte y el oeste. Las migraciones hacia el este de los pueblos nórdicos y del este de Europa tuvieron lugar hacia la era neolítica y fueron las responsables de notar también de población a una zona importante de China y al Japón.
Otros pueblos que hablaban indoeuropeo migraron hacia el sur, procedentes del Caspio, aproximadamente en el segundo milenio antes de Cristo. A ellos se les atribuye haber poblado la India y las tierras santas de Irán. Estos ejemplos corresponden a algunas de las corrientes migratorias más importantes las que llegaron al norte de África, y que se sumaron a las tribus del cuerno africano.
En la Edad Media el escenario de las migraciones varía y se centra fundamentalmente hacia el Asia Central, mientras que los pueblos sedentarios del Viejo Mundo se concentraron en los mares del Norte, Báltico y Mediterráneo. La esclavitud tuvo un gran protagonismo en esta etapa, pues constituyó una migración forzada, a partir de las Guerras. Durante la Edad Media las migraciones fueron resultados del cambio social, y estuvieron dadas por la necesidad de subsistir de la vida sedentaria que propician nuevas relaciones sociales de producción que perfilan el sistema feudal. “El feudalismo tendrá en las migraciones un colosal vaso comunicante. La humanidad ha crecido y la cultura, cuyo único difusor serán los migrantes, se habrá de enriquecer con las aportaciones de un milenio de grandes transformaciones.
El avance tecnológico fruto del desarrollo creciente de las fuerzas productivas transformó las trabas que imponían las relaciones feudales. El invento de la brújula, propició el auge de la navegación, que condujo al descubrimiento de América. La aparición de la máquina y con ella la organización de la producción traen como consecuencia la gran Revolución Industrial, que tuvo lugar en Inglaterra en el siglo XVIII; este proceso que trajo como resultado una nueva división internacional del trabajo, proporcionó grandes movimientos internos de trabajadores, así como el desencadenamiento de las migraciones continentales procedentes de Europa. De ahí que la colonización sea un aspecto importante en el proceso seguido por las grandes corrientes migratorias internacionales.
Las migraciones masivas modernas que se dan a partir de la Revolución Industrial en la segunda mitad del siglo XVIII continúan sin interrupción hasta la primera Guerra Mundial. Los años comprendidos entre 1830 y 1850 se caracterizaron por una de las mayores migraciones masivas, esto fue resultado del mejoramiento de la transportación interoceánica, lo que trajo como consecuencia una disminución en el precio de los pasajes y una falta de restricción en las regulaciones migratorias entre los gobiernos.
En el siglo XX los destinos tradicionales de las corrientes principales migratorias se ubican en dos áreas geográficas. Una en América del Norte: Estados Unidos y Canadá; y otra en Europa Occidental: Inglaterra, Holanda, Francia, Alemania, Bélgica, Suiza, Italia y España. En este último se enfatizará pues lo trataremos como objetivo fundamental de esta investigación.
La primera Guerra Mundial dio un vuelco en las migraciones dentro del continente europeo, situación que se mantuvo hasta la segunda Guerra Mundial. En los años posteriores a esta contienda se da un cambio radical en la política migratoria de la mayoría de los países receptores, principalmente Estados Unidos en el que se establecen cuotas y medidas restrictivas, con el objetivo de hacer selectiva la inmigración. El signo distintivo se ha dado hasta nuestros días en el carácter de elección, lo que ha promovido la emigración de intelectuales y trabajadores calificados, principalmente de los países del Tercer Mundo. Los desplazamientos se van a dar hacia las áreas de mayor estabilidad y desarrollo económico en todo el planeta.
En la última década del siglo pasado datos estadísticos refieren grandes oleadas migratorias en las que los individuos se desplazaron a ritmo nunca antes visto. En este período el carácter masivo de las migraciones aumentó, motivado por la diferencia en el nivel de vida entre los países, la inestabilidad política, la pobreza y la búsqueda de mejores condiciones económicas y sociales en general, sin descartar los motivos religiosos, y las consecuencias que provocan los conflictos armados y los desastres naturales.
En el último cuarto del siglo pasado la política expansionista de los Estados Unidos y sus principales aliados en el Medio Oriente estimuló grandes movimientos poblacionales en esa zona, que junto al desmembramiento de la Unión Soviética y el Campo Socialista, han sido dos de los eventos más importantes en los movimientos migratorios del pasado siglo.
“Hoy somos testigos de que el hombre moderno ha ensayado el camino de la migración para alcanzar sus metas personales más anheladas, pero conviene no olvidar también que muchos millones de seres humanos han cruzado los océanos, y las fronteras de tierras desconocidas a lo largo de la historia para conservar la existencia y sobrevivir. Y otros tantos han sido arrancados de sus lugares de origen para ser conducidos a la esclavitud y la muerte o han arrostrado las más crueles vicisitudes para luchar contra la sumisión y la ignominia. Los desastres naturales, las debacles económicas, las guerras, las grandes transformaciones políticas y sociales y otras causas de semejantes proporciones han sido los agentes portadores de los más cuantiosos desajustes demográficos vividos por el género humano desde sus orígenes más remotos.
En numerosos estudios sobre las migraciones se ha tratado de tipificar este fenómeno partiendo de que: “la clasificación de los fenómenos constituye una fase fundamental en toda investigación científica." Los criterios que han predominado para este tipo de enfoque han sido resultado de una combinación de causas, efectos y características que se atribuyen a estos movimientos y por extensión a sus protagonistas. Sin embargo, el “cambio social” constituye un factor determinante en las migraciones humanas. Los movimientos poblacionales responden, fundamentalmente, a las distintas formas que históricamente ha adoptado la estructura económica y social de la humanidad. El proceso migratorio es una señal inequívoca de cambio social.
Según el sociólogo Gino Germani “el estudio de las migraciones debe comprender tres aspectos básicos:
1- La motivación para migrar, que abarca tanto las circunstancias del lugar de origen que estimulan el proceso migratorio, como la influencia e imagen que el lugar de destino refleja en el lugar de origen y la incidencia de ambos factores en la decisión de emigrar.
2- El análisis del proceso migratorio que abarca las características de la población que emigra y las circunstancias del traslado.
3- La absorción de los migrantes, dentro del marco social y cultural de la nueva sociedad.”
Para este investigador a pesar de que los factores económicos son centrales en la decisión de migrar, ellos siempre estarán influidos por los valores y normas de la sociedad y del grupo social al que pertenece el migrante.
Desde la perspectiva del materialismo histórico, en las obras de Marx y Engels, no se hacen referencias explícitas sobre el fenómeno de las migraciones, pero sí a los desplazamientos de la fuerza de trabajo como resultado de la Revolución Industrial. Lenin, en cambio, en su libro El desarrollo del capitalismo en Rusia, hace algunas alusiones a la movilización de masas de desempleados del área rural a la urbana, viendo este desplazamiento como parte constitutiva, indispensable del desarrollo capitalista.
La migración internacional vista por sus protagonistas y estudiosos del tema se lleva a cabo en medio de contradicciones, por un lado la liberalización de las finanzas y el comercio, mientras que por otro la posibilidad de las personas de desplazarse de un lugar a otro se enfrenta a fuertes barreras restrictivas. La migración internacional es un proceso de profundas raíces históricas que forman parte consustancial de la evolución de la humanidad.
En este sentido tendríamos que entender la migración como procesos de emigración y de inmigración. Entonces, desde una perspectiva filosófica, podríamos evaluar y comprender mejor las causas estructurales que provocan estos procesos en la sociedad y en el individuo. Ubicados en los países involucrados, son emisores los países de origen de la emigración y los países receptores son su destino, -una vez allí- convertida en inmigración.
Lejos de existir una globalización de la migración, según refiere el Dr. Antonio Aja en uno de sus trabajos consultados, el tema es manejado por países receptores y emisores según intereses políticos, económicos, nacionales y regionales, e incluso coyunturales, al margen de los derechos humanos y las reales necesidades de la personas envueltas en estos procesos.
"Todo es hermoso y constante, todo es musica y razon, y todo, como el diamante, antes que luz es carbon"